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La escritura creativa en niños

La escritura creativa en niños ayuda al desarrollo del lenguaje, la organización de las ideas y la mejora de las competencias comunicativas. También resulta muy útil para el desarrollo de la imaginación.

¿Cuándo y cómo comenzar? La edad adecuada para empezar con la escritura creativa es la de nueve años en adelante. La forma, con un texto breve que el niño pueda asumir. Debe ser una tarea placentera, por lo tanto nunca excederemos sus capacidades con textos o lenguaje inapropiados a su edad.

Basta con sugerirle algunas preguntas que le ayuden a organizar sus ideas y plasmarlas sobre el papel de manera coherente.  Por ejemplo: ¿quién es esa persona? ¿Cómo es su forma de ser? ¿Qué le gusta comer? ¿Cuáles son sus aficiones? ¿Cómo tiene el pelo? ¿De qué color son sus ojos? ¿Cómo va vestido? Siempre es útil comenzar con temas con los que el niño esté familiarizado: su colegio, su familia, su casa, su perro, su barrio, sus amigos. De este modo evitamos que el niño se quede en blanco o no sepa cómo acometer la tarea.

Es importante tener en cuenta que nuestras sugerencias son meras orientaciones. No debemos pautar el texto hasta el punto de no dejar cabida a la creatividad, la improvisación y los gustos personales del niño.  

Algunas ideas útiles, para estimular la creatividad del niño, pueden ser:

  1. Mezclar personajes clásicos: por ejemplo, Peter Pan con el Soldadito de Plomo. ¡O Caperucita Roja con Blancanieves!
  2. Coger un objeto, cualquiera, que les resulte atractivo. Una muñeca, un bolso, una pelota, un tren de juguete y, entorno a eso, escribir la historia.
  3. Un súper poder. ¿Qué tal si el protagonista de nuestra historia puede volar? ¿Y si puede hacer magia? ¿Qué ocurriría si pudiera correr más rápido que nadie? ¿Y si fuera invisible?
  4. Una idea divertida puede ser la de sugerirles tres palabras sin ninguna relación entre ellas (barco, alcantarilla, montaña) ¡Y ver lo mucho que los niños pueden hacer con ellas!
  5. Pedirle al niño que nos describa un mundo nuevo, inventado por él. ¿Cómo serían sus habitantes? ¿Vivirían en casa, en cuevas o en el agua? ¿Tendrían cielo y sol?
  6. Escribir un final distinto para su cuento favorito. ¿Qué tal si Hansel y Gretel deciden no volver a casa e irse a viajar por el mundo? ¿Y si Caperucita decide que hay que dar otra oportunidad al lobo y le pide al leñador que no lo maten? ¿Y si Blancanieves no se casa, finalmente, con el príncipe?

Los niños y niñas que ejercitan la escritura a través del papel mejoran sus habilidades motrices, retienen la información de una forma más duradera, potencian el aprendizaje y estimulan sus circuitos cerebrales.

No olvidemos que la escritura creativa nos resultará útil para corregir faltas de ortografía, errores de coherencia textual y así, ayudar a que nuestro hijo o hija siga aprendiendo.

Lorena Martín Morán.

Docente/escritora de cuentos infantiles.

 

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