4. Logopedia en la infancia

Entrevista realizada por Andrés Reina

Cristina Alonso es logopeda y durante sus años de trayectoria profesional ha tenido la oportunidad de trabajar con niños y adolescentes diagnosticados con diferentes patologías y niveles de gravedad. Nos ha dispensado unos minutos con intención de explicarnos con más detalle en que consiste su profesión.

¿Qué es exactamente un logopeda? ¿Qué tipo de casos trata?

El logopeda es un profesional de la salud. Su campo de actuación es muy amplio y abarca desde la atención más temprana en la población infantil hasta la intervención con adolescentes, adultos y también la tercera edad. De hecho, interviene en cualquier momento o etapa de la vida que presente problemas o alteraciones en el ámbito de la comunicación y el lenguaje tanto oral como escrito. Afectación del habla, dificultades con la voz y déficits relacionados con la cognición y la capacidad auditiva. Esos serían los casos más importantes con los que debe enfrentarse un logopeda.

¿Existen distintos grados de gravedad asociados a una misma patología? ¿Cuál es el protocolo de actuación en cada caso?

Para cada tipo de patología existen diferentes grados de gravedad. En general la gravedad de cada patología dependerá de su duración en el tiempo, del nivel de afectación en el usuario/a en su vida diaria y de su pronóstico a la curación.

Ilustrándolo de otra manera, no sería lo mismo una persona que debido a su disfonía emite una voz sin fuerza, rasposa y ronca pero que pese a ello se la pueda entender, a otra persona la cual su voz sea permanentemente inaudible como en el caso de una afonía crónica.

¿Es fácil poder identificar señales de alarma? ¿Se puede actuar de manera precoz incluso de modo preventivo?

El sentido común es lo primero que debe guiar a la familia. En caso de que el niño/a sea el segundo hijo/a siempre puede ser más sencillo por mero efecto comparativo. Es importante consultar y estar muy atento a cualquier información relevante de todo profesional involucrado en el crecimiento del niño/a como por ejemplo pediatras, maestros de escuela y monitores de actividades extraescolares.

Cuando estamos ante algún indicador sospechoso, lo más sensato sería recoger una primera muestra de datos ya sea por escrito, tomando un audio de la situación o incluso grabando un corto video con el teléfono. Dirigirnos al profesional correspondiente para que pueda conocer y abordar la situación planteando un programa de trabajo. En principio, si el sistema y la comunicación funciona, cualquier profesional del ámbito educativo debería saber hacer la correcta derivación en caso de duda.

¿Qué programas o métodos de trabajo aplicas? ¿existen terapias o protocolos de tratamiento asociados a cada caso que tratas?

No existe un único tipo de abordaje para cada problemática. Cada profesional especialista en las diferentes áreas elegirá el tipo de rehabilitación más adecuado. Puede influir tanto el grado de conocimiento y experiencia que tanga como el hecho de trabajar para una institución o centro determinado con protocolos y presupuestos predefinidos; ajustables, pero siempre marcados. Y por supuesto la propia personalidad del profesional y el vínculo que pueda establecer con el niño/a y su familia. Cada uno tenemos nuestro sello propio o marca personal y materiales o rutas de trabajo favoritos.

Evolución del caso y parámetros de contraste ¿Cuáles son y en qué consisten las fases de seguimiento? ¿Qué agentes o personas están implicados durante el proceso?

Cuando se lleva a cabo una intervención por un profesional de la logopedia, es necesario que el resto de las personas que intervienen en el crecimiento personal de aquella persona estén al corriente de nuestra intervención para que ésta pueda ser exitosa. No solo el círculo más íntimo o cercano. Intercambios de información constante por medio de agenda, teléfono o WhatsApp con la familia y encuentros periódicos para establecer en qué punto se encuentra el tratamiento y evaluarlo de manera conjunta. También es necesario pautar alguna reunión de seguimiento con profesor de la escuela o tutor y a veces con algún otro profesional que esté al corriente de la situación como el pediatra.

En cuanto a parámetros de contraste es imprescindible y muy importante una buena evaluación inicial con pruebas objetivas y subjetivas que se puedan repetir y comparar a futuro. La mayoría de las pruebas objetivas tienen unas puntuaciones, curvas de resultados, etc.… que nos darán una idea clara de la evolución del tratamiento de aquella persona si los comparamos con los resultados de las pruebas al inicio del tratamiento. Cuentan con parámetros estadísticos fiables que determinan los rangos normales según franja de edad, estimulación o momento del proceso de rehabilitación.

¿Qué consejos, pautas o instrucciones darías al entorno familiar más íntimo; padres, madres, tutores, hermanos?

Sin la ayuda de una familia implicada nos resulta difícil, por no decir imposible, conseguir los objetivos que nos hemos marcado conjuntamente. En particular, es muy importante el “feeling” y “feedback” en la denominada entrevista de devolución. En esta entrevista se realiza un intercambio de información, se les explica a los padres los resultados de las pruebas y cuál ha sido el diagnóstico, nivel de gravedad y pronostico del tratamiento después de la intervención. A partir de ese momento necesitamos que la familia ayude en casa, ya sea siguiendo unas pautas, tomando muestras, utilizando estrategias o procedimientos nuevos para poder hacer extensible y efectivo el trabajo en consulta.

¿Qué pasos se deben seguir a nivel formal/institucional? ¿Existe algún tipo de ayuda?

Todo dependerá del lugar donde la persona realice el tratamiento, si es una institución pública o privada y el tipo de centro: hospital, centros de salud, CDIAP (Centros de desarrollo infantil y atención precoz), consulta privada, etc.

En los CDIAP existe un protocolo de entrada para poder utilizar este servicio gratuito de Bienestar Social. Este servicio acoge a personas de 0 a 6 años como máximo y está dirigido a niños/as con un trastorno del desarrollo o que pueda tener un riesgo a sufrirlo. No obstante, es imprescindible que la familia cumpla con una serie de requisitos.  Cualquiera de los centros asociados puede facilitar la información correspondiente. En general, los tratamientos suelen ser bastante largos y es de gran ayuda ponerse en contacto con la asistente social de la población donde habita el niño/a (adolescente) para informarse correctamente de todo lo que conlleva el proceso.

Cristina Alonso Ortega

Colegiada número: 08 /883

LinkedIn: https://bit.ly/2WoE73H  About me: http://about.me/cristinaalonso 

Share on facebook
Facebook
Share on google
Google+
Share on twitter
Twitter
Share on linkedin
LinkedIn

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar su experiencia. Si continúa navegando consideraremos que acepta su uso. Para obtener más información sobre las cookies de esta web, consulte nuestra Política de Cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies