Cute little infants shoes

Cuando un bebé llega antes de lo esperado.

 

Cuando nace un niño prematuramente, se hacen difíciles las identificaciones parentales con un niño  cuyos rasgos no tienen nada en común con los de sus progenitores, ni con los otros recién nacidos, y mucho menos con el hijo fantaseado, dificultando la vinculación padres-bebé.  

En estas circunstancias la madre no siente a su hijo como una prolongación de su propia vida, el bebé no tiene vida autónoma, pero tampoco depende de ella sino de las máquinas.  Las madres nos comentan no haber tenido plena consciencia de su embarazo, cuando se encuentran ya con su hijo recién nacido. No lo han sentido en su cuerpo, por tanto se hace muy difícil que estos bebés tengan existencia real para ellas. 

Tenemos que ayudar a los padres al acercamiento con sus bebés, que será percibido con tanta fragilidad que no se atreven, en principio, ni a tocarlo. Una madre comentaba, mientras una enfermera la animaba a tocar y hablarle a su hijo,  “no puedo ser buena para él. ¿Cómo puede aceptarme con la mala vida que le he dado?”. 

En esta situación existe un elevado grado de sufrimiento, tanto en el bebé como en los padres y tendremos que plantearnos qué resistencia al sufrimiento tienen cada uno de ellos para saber cual ha de ser nuestra intervención.

El recién nacido prematuro, se encuentra en un entorno altamente tecnológico, padeciendo la separación, experiencias táctiles dolorosas, y el contacto de múltiples personas que le cuidan.

La exposición del niño a un medio hostil como es una UCIN (Unidad Cuidados Intensivos Neonatales) dificulta la organización del cerebro en desarrollo. Las sensaciones y las emociones vividas durante las etapas más precoces tienen una gran importancia en el desarrollo futuro. Experiencias inadecuadas y estresantes pueden dejar huella en el proceso de desarrollo y provocar consecuencias no deseadas a medio y largo plazo.



 La presencia de los padres en la Unidad de Cuidados Intensivos permite que dicho estrés disminuya, especialmente con el contacto piel con piel.  Encargarse de los cuidados de su hijo les proporciona “sentirse padres” sintiendo que son lo más importante para su bebé. 

Compartir el cuidado del bebé con los profesionales hace que se pueda crear una confianza mutua, esencial en estas circunstancias. 

Sólo se puede encaminar al bebé hacia su óptimo desarrollo si les damos a los padres la oportunidad de intervenir activamente en él. Facilitar esta comunicación les ayudará, más adelante, a sentirse con capacidades ante la crianza.

Dra. R.Tarragó Riverola

Psiquiatra  Perinatal. 

 

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